El viajar es un placer

Objeto de mal augurio

Posted on: diciembre 26, 2009

Los supersticiosos más puntillosos saben ver la mala suerte representada en los más diversos elementos, como gatos negros, personajes mufas de la farándula, números 13, paraguas abiertos bajo techo… Sin embargo, se les escapa uno esencial, concreto, realista: el secador de pisos que algunos hoteles dejan en el baño.

Advertencia: si usted, lector, es habitué de hoteles cuatro o cinco estrellas, relájese, nunca verá ese objeto en su baño. Ahora, si suele ir a los establecimientos medio pelo de la Costa Atlántica argentina, por ejemplo, preste mucha atención, porque estas líneas están específicamente escritas para gente como usted.

El asunto es muy sencillo. Uno llega a la habitación para tomar posesión y no nota nada raro. Ni siquiera presta mucha atención al secador de piso enano que está apoyado justo al lado del toallero. Durante la primera caca de la estadía y cuando la Patoruzito que se llevó para amenizar el tiempo llega a su fin, su mirada, distraída, aburrida, buscando otro mecanismo de entretención, se posa sobre ese artilugio de la higiene.

“Ni loco paso el secador después de bañarme, que lo haga la mucama después”, es el primer pensamiento que sube a la cabeza, totalmente alineado con su vocación a la pereza, potenciada por las vacaciones. Pero, sépalo, ese secador no está puesto allí por descuido ni por gusto. Ni siquiera es una manera sutil que tiene el hotel para pedirle que colabore con la limpieza, que el presupuesto apenas está alcanzando para mantener el staff.

No, es un fetiche de los malos augurios, que está anunciando tres situaciones trágicas que usted deberá vivir en el futuro, todas concatenadas: que el baño efectivamente se va a inundar de punta a punta durante su ducha, que las toallas no son lo suficientemente absorbentes (ah, olvidé decirlo, su primera actitud de supervivencia va a ser arrojar la toalla al piso para que chupe el agua y así evitar que se inunde también el resto de la habitación, pero no tendrá resultados positivos) y que la mayor concentración de agua se va a dar justo alrededor del inodoro, por lo que, si quiere volver a hacer caca sin mojarse la parte baja de los pantalones, las medias, los pies, las ojotas, la malla o lo que sea que lleve, tendrá que pasar, con desgano es cierto, el maldito secador.

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3 comentarios to "Objeto de mal augurio"

En mi baño no tenemos secador.

Quedare como obsesiva, pero no hay como llevar sus propias toallas, jabon y sabanas cuando se va a un ajeno! Sabra Dios quien se seco o durmio ahi o bien, que jabon usaran para eliminar germenes!.

Slds,
excelente blog =)

En mi historial de ingreso a habitaciones ya encontré: una bombacha colgada en el baño, pelos largos atravesados por toda la toalla, colillas de cigarrillo en el cenicero y hasta un diario completo del día anterior distribuido por todo el piso. Calculo que no estoy ayudando con tus obsesiones, pero a alguien se lo tenía que contar.

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