El viajar es un placer

Las brujas de pascua

Posted on: febrero 25, 2008

Ni una isla a 2.000 kilómetros de distancia de la tierra más próxima habitada puede salvarse de la “contaminación” global. A los hechos me remito.

 

Si sacáramos el agua, no hay nada alrededor de la Isla de Pascua. La tierra habitada más cercana está a más o menos dos mil kilómetros. Y si se observa con precisión, tampoco hay mucho hacia adentro: los habitantes son pocos, los visitantes son pocos (apenas si llegan dos vuelos por semana) y uno puede ir al sitio más turístico de la isla y encontrarse perfectamente solo para sacar las fotos más maravillosas de los moai, esos monumentos de piedra de varios metros de altura que son una delicia para que los paseantes se maravillen y para que los ocultistas desarrollen insensatas teorías sobre su origen.

 

Sólo una compañía de celulares presta servicio. Y lo hace con un alcance muy reducido: apenas si cubre las pocas cuadras sobre las que se extiende Hanga Roa, el centro. Además, sólo se ven dos canales de televisión, ambos de aire, ambos de Santiago (recordemos que Isla de Pascua, a pesar de estar a 3.000 kilómetros geográficos de distancia de la costa chilena y a muchos más kilómetros desde el punto de vista cultural, forma parte del país trasandino).

 

No hay Nike, ni McDonalds, ni Starbucks. Sí hay Coca-Cola (dónde no) y algunos pocos cybercafés que permiten bajar los mails a una velocidad tal que, por momentos, uno extraña la performance del viejo dial-up.

 

La mayoría de los lugareños tiene el porte y el corte de rostro de los moai, y también parecen estar hechos de roca pura. Son de contextura fuerte y rústica. Todos están dispuestos a hablar de la rica y misteriosa historia de sus ancestros de la isla, todos conocen los rituales históricos, todos se comunican entre ellos en lengua rapanui (dejan el español para los que llegamos desde afuera), todos muestran un nacionalismo (propio, no chileno) natural, no fingido. Incluso, muchos de ellos trabajan por la noche en los tradicionales restaurantes turísticos, donde se bailan danzas típicas de los rapanui y se dramatizan algunas prácticas ancestrales.

 

Por pocos días, a fines de octubre del año pasado, sentí que estaba a salvo de la globalización. Una sensación que duró poco. Regresando con un auto de alquiler de una de las mil excursiones que tiene la diminuta isla como opciones, me topé con que la calle principal estaba cerrada al tránsito, con un vallado policial y todo. Muy sospechoso: la probabilidad de un accidente en una isla donde habrá unos 100 autos, de los cuales pocos superan los 10 kilómetros por hora, me pareció mínima. Mucho menos se me ocurrió que podía haber habido algún piquete. ¿Un suicidio de alguien que saltó de un tercer piso? Imposible: todas las casas son de una planta.

 

La escena se volvió más extraña (y bizarra) cuando aparecieron decenas de personas, niños y adultos, vestidos como monstruos, brujas, duendes y, según comprendí después, un Superman y un Hombre Araña que no habían entendido la consigna. Mi curiosidad pudo más que cualquier otra necesidad urgente del momento y me acerqué al policía más cercano para preguntarle qué había sucedido. “Es que el Intendente nos prometió que este año íbamos a festejar halloween en la calle principal, y la gente del pueblo está preparando todo”, me respodió.

Anuncios
Etiquetas:

1 Response to "Las brujas de pascua"

Me encantó. Está excelente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

NOS MUDAMOS – NUEVA PÁGINA walterduer.com.ar

El espíritu viajero, presente en la práctica. A partir de hoy, todas las actualizaciones se mudan acá. Te espero para seguir viajando juntos.
A %d blogueros les gusta esto: